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El conflicto México-Guatemala 1958-1959

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Autor: JOSÉ ANTONIO QUEVEDO
El conflicto México-Guatemala 1958-1959

Por: José Antonio Quevedo                 

 

A causa de un incidente surgido en aguas territoriales guatemaltecas, el 23 de enero de 1959, el gobierno de México rompió relaciones diplomáticas con el de Guatemala, país dirigido en ese entonces por el Gral. José Miguel Ramón Ydígoras Fuentes. El problema se suscitó porque según ese gobierno, algunos barcos camaroneros mexicanos pescaban de forma ilegal en aguas territoriales guatemaltecas, lo que provocó que el país vecino reclamara sus derechos y pusiera en marcha la Operación Drake.

 

Los militares Guatemaltecos debieron haber calculado los costos de una medida tan radical. Si su intención era intimidar a México, hubiera sido suficiente arrestar a las embarcaciones y no atacarlas. Una eventual guerra con México hubiera dañado por completo a Guatemala. [1]

 
Aviones North American AT-6 1942-1984. Fuerza Aérea Mexicana. En total la FAM recibió 135 de estos aviones de entrenamiento, que fueron usados en las misiones de patrulla  en las costas mexicanas y después  equiparían a varios Escuadrones Aéreos.


¿Por qué Guatemala había atacado a las embarcaciones mexicanas? No ha habido hasta la fecha un estudio detallado. De hecho, aún existen más dudas que certezas. [2]  Es probable que el ataque se haya dado a causa de una suma de muchos factores; como un error político provocado por el fuerte sentimiento antimexicano de los militares guatemaltecos, quienes no pudieron contenerse desembocando en los ataques ya que el problema de la independencia de Belice había exaltado un nacionalismo en Guatemala. De este modo, ante la presencia de barcos mexicanos, el sentimiento antimexicano se había salido de control. Existía además  una necesidad de legitimidad por parte del Gobierno de Guatemala, ya que en  esos años Miguel Ydígoras era impopular por la mala situación económica y necesitaba recuperar el apoyo popular. Por esta razón, había utilizado como chivo expiatorio a México.

 

Independientemente de las causas, el ataque había provocó una enorme crisis. Ante esto, el Presidente de México Adolfo López Mateos y la Cancillería mexicana  analizaron diversas opciones. De este modo, México conminó a Guatemala una disculpa oficial y pagar una indemnización a las víctimas, pero al no obtener una respuesta favorable, el 23  de enero de enero de 1959,  López Mateos rompió relaciones, designando a Brasil como el representante de los intereses mexicanos en Guatemala. [3]

 

El 15 de septiembre de 1959 gracias a la intermediación de Chile y Brasil, se negociaría la normalización de las relaciones. Guatemala aceptó pagar las indemnizaciones a las víctimas y en el caso de haber un nuevo conflicto accedería la mediación de la Corte Internacional de Justicia. De esta suerte, el 2 de octubre de 1959  ambos países normalizaron relaciones. [4]

Avión North American T-28A Trojan 1959-1989. Fuerza Aérea Mexicana. Era un entrenador avanzado con ligera capacidad de ataque, varios de ellos estuvieron en alerta durante la crisis con Guatemala en 1959 y realizaron vuelos de reconocimiento armado a lo largo de la frontera.

 

A pesar de haber acontecido hace ya más de cinco décadas, el asunto aun genera controversia, sobre todo por el halo misterioso que envuelve a una supuesta respuesta militar mexicana, de la cual no existe evidencia que pueda verificar su autenticidad,  es más  la Cancillería  mexicana no había considerado nunca la opción de la guerra. No hay documentos para sostenerlo, pero se puede suponer que las autoridades civiles mexicanas no habían considerado necesario recurrir a una medida tan radical. Es por eso que nos hemos dado a la tarea de obtener información al respecto, los documentos citados de manera oficial parecen aclarar un poco de la posición mexicana en ese momento, mismos que corresponden en primer lugar a la Secretaría de Marina, posteriormente se cita a la misma Secretaría de la Defensa Nacional, que tiene bajo sus órdenes a la Fuerza Aérea Mexicana, el tercer documento citado corresponde al Primer Informe de Gobierno del Presidente López Mateos que reafirma que los pesqueros estaban en una situación indefensa ante el ataque, el primer documento señala:

 

“A raíz de esa situación, la Armada de México realizó, a partir del 31 de diciembre de 1958, servicio regular de vigilancia de costa y mar territorial en los límites con aquel país; a pesar de ello, dos barcos mexicanos fueron hundidos por la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG), acusando a los tripulantes de transgredir su soberanía. En acción de defensa, México intentó poner en marcha la Operación Gaviota a cargo de la Fuerza Aérea Mexicana; sin embargo, en el último momento fue abortada.” Lo anterior según un documento denominado Memoria de la Secretaría de Marina 1958-1959, que cita lo anterior en su página  21.  

 

Una segunda cita se puede encontrar en el libro  “Historia de los Ejércitos de México” editado por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México en el 2014  el cual en su páginas 519 y 520 hace referencia al siguiente texto:

 

“El 31 de diciembre de 1958, la fuerza aérea guatemalteca empleo aviones de combate Mustangs P-51 contra barcos pesqueros mexicanos, debido a que se encontraban en aguas guatemaltecas. Las embarcaciones fueron llevadas a un puerto en Guatemala en donde fueron internadas. El gobierno mexicano encabezado por el presidente Adolfo López Mateos decidió enviar una aeronave de guerra de reconocimiento al aeropuerto La Aurora de la ciudad de Guatemala. Igualmente se preparo un escuadrón aéreo para atacar Guatemala. Se rompieron relaciones diplomáticas el 23 de enero de 1959, culpando al presidente Miguel Ydigoras de no cooperar para impulsar la mediación de la Corte Internacional de Justicia. Guatemala señalo que el gobierno de México no hacía nada para evitar la pesca ilícita en sus aguas y otras actividades como el tráfico de armas en la frontera terrestre. Los dos países trasladaron tropas a 15 km de la frontera, conformándose una situación de tensión prebélica. El 15 de septiembre de 1959, el presidente López Mateos restauro las relaciones diplomáticas con Guatemala, este conto con el respaldo de los gobiernos de El Salvador y Honduras.”

 

En relación con ese problema internacional, el Presidente López Mateos comunicó en su primer informe presidencial:

 

Por cuanto es necesario insistir en la irreprochable posición internacional de México en un incidente que en manera alguna provocamos; he de referirme al ataque desatado por aviones de la Fuerza Aérea de Guatemala, la madrugada del 31 de diciembre de 1958, sobre cinco inermes embarcaciones pesqueras mexicanas de las cuales dos, cuando menos, conforme a declaraciones de testigos oculares, no se encontraban en aguas guatemaltecas, y otra carecía de aparejos indispensables para la pesca. El saldo del injustificado ametrallamiento fue de tres ciudadanos mexicanos muertos, dieciséis heridos y dos naves pesqueras inutilizadas.

 

Presentadas nuestras protestas y demandas, así como la proposición de someter el caso, de común acuerdo, a la Corte de Justicia Internacional, el gobierno guatemalteco las rechazó y cerró la posibilidad de resolver el conflicto por medio de negociaciones directas o por la vía de la justicia internacional, actitud que nos obligó a romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Guatemala el 23 de enero del año en curso. El gobierno de Brasil aceptó hacerse cargo de los intereses mexicanos en la vecina República del sur.

 

Al dar a conocer al pueblo de México el acuerdo de ruptura, expresé que el gobierno de la República estará siempre dispuesto a examinar las proposiciones que se hagan para liquidar este conflicto, a condición de que sean compatibles con el decoro y la dignidad del Estado mexicano, e hice una exhortación a  guatemaltecos y mexicanos para que recordaran el destino de nuestros pueblos, llamados a cooperar estrechamente en el progreso y bienestar de América, basada su pacífica convivencia en el entendimiento y el respeto mutuos. En esta ocasión, juzgo pertinente afirmar que no es ni ha sido nunca nuestra intención hacer permanente el estado de ruptura, ni menos infligir humillación al pueblo de Guatemala. Así lo hemos comunicado a los gobiernos que han ofrecido sus buenos oficios para poner fin a la situación creada. A la fecha no se ha formulado ninguna proposición concreta. Como el primer día, México reclama que los términos de arreglo sean compatibles con su dignidad, lo que implica igualmente que lo sean con la dignidad de Guatemala. No podemos querer para los demás lo que rechazamos para nosotros mismos.

Escuadrilla de aviones Republic P-47D-35-RA Thunderbolt  1945-1958 Fuerza Aérea Mexicana
La FAM recibió un total de 25 de estos caza bombarderos para remplazar a los que se quedaron en las Filipinas para continuar su servicio en el Escuadrón Aéreo de Pelea 201, hacia 1959 se reactivaron al menos 3 de estos aviones.

 

Un aspecto importante de la controversia es la cuestión jurídica cuyo deslinde interesa por igual a todas las naciones; a saber: hasta qué grado puede un gobierno, sin contraer responsabilidad internacional, ordenar y ejecutar actos como los realizados por la Fuerza Aérea de Guatemala el 31 de diciembre de 1958. Seguimos opinando que la mejor solución para México, para Guatemala y para la comunidad internacional es la concurrencia, de común acuerdo, ante un organismo jurisdiccional capacitado para conocer y resolver el punto, conforme a derecho: la solución judicial determinaría la procedencia o improcedencia de nuestras reclamaciones. A nadie ofende la justicia. Todos debemos contribuir a que se realice.

 

En relación con el mismo conflicto, informo que la Procuraduría General de la República, por instrucciones especiales, intervino ante las autoridades judiciales de Guatemala hasta obtener la libertad de los ciudadanos mexicanos detenidos a consecuencia de los hechos.

 

El texto anterior  se obtuvo del Diario de los Debates de la Cámara de Diputados del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, XLIV Legislatura, Año II, t. I, número 2, Primer Informe de Gobierno del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Adolfo López Mateos, 1º de septiembre de 1959, pp. 12, 13, 60 y 61.  

[1] Isami ROMERO. Conflicto y conciliación: las relaciones México-guatemaltecas de la década de 1960, Waseda Global Forum N°7 2010, pág. 318

[2] Ibidem pág. 318

[3] Ibidem pág. 321

[4] Ibidem pág. 321