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80 ANIVERSARIO DEL DC-3

Autor: Alfonso Flores Ramos
La fría tarde del típico invierno californiano, soleado y con un suave viento, soplaba sobre la metálica superficie brillante de un nuevo diseño. Eran las 3 pm del 17 de diciembre de 1935; casi toda la gente en la planta de la Douglas Aircraft trabajaba de manera cotidiana sin prestar mayor atención a un suceso que cambiaría la historia de la aviación mundial.
En la pista de Clover Field, pilotos y el equipo de ingenieros hacía los preparativos para probar el nuevo avión, de manera rutinaria se llevó a cabo la operación, se encendieron los motores y tras 5 minutos el brillante fuselaje lucía majestuoso mientras se preparaba para el despegue. Sin más labor que la requerida, Carl Cover puso potencia a los mandos, en tanto Frank Collbohm, el copiloto, miraba los instrumentos. En unos cuantos segundos y luego de recorrer 400 metros el Douglas DC-3 hacía su debut.
A decir de los pilotos, el vuelo fue tan perfecto y rutinario que pronto olvidaron lo ocurrido aquella tarde, ningún periodista o ejecutivo de la Douglas estuvo presente, transcurrida una hora y media de vuelo, el ave aterrizó suavemente a las 4:30 pm, había sido el nacimiento del avión que cambió al mundo, diría muchos después, ya que este modelo revolucionó la industria del transporte aéreo y su vida se extendería hasta nuestros días.
Y eso es cierto, hoy por hoy un buen número de los diez mil seiscientos producidos, sigue volando en todo el planeta, si bien se reduce a unos cuantos, su presencia sigue siendo imprescindible en algunas regiones y su trabajo casi insustituible. En el frio norte de América varios de ellos trabajan a diaria en Canadá y los Estados Unidos, en el Sur, cubren extensa región de los territorios amazónico-tropicales; en África transportan víveres y mueven comunidades enteras.
En otras regiones como en Europa, su presencia se ha vuelto un culto, a tal grado que varios pertenecen a asociaciones que realizan vuelos especiales para que la gente disfrute de esta emblemática aeronave, mantienen su estado en magníficas condiciones mecánicas y su fuselaje, inmaculado como el azul del cielo, haciendo de cada travesía una experiencia inolvidable para cada persona que reserva anticipadamente su viaje.
En otros países varios se conservan en museos y otro importante número, abandonados en aeropuertos o sitios inimaginables en los confines del planeta. En México no es la excepción, unos cuantos han tenido la suerte de ser preservados pero una parte de los que aún existen se encuentran en condiciones indignas y con el riesgo de desaparecer, por ello un importante esfuerzo se dio para que este avión, uno de los más famosos en la historia de la aviación por su desempeño y características, sobreviva al paso de los años.
La Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos (SMEAL) impulsó hace cinco años un proyecto para conmemorar el 75 aniversario con el apoyo del dueño del único DC-3 activo en México, este suceso dio pie para que la asociación hoy esté involucrada en el rescate de uno de estos emblemáticos aviones, que igual revolucionó la aviación en México. Y es que la mayor parte de las empresas utilizaron el DC-3 y su versión militar (C-47) para el transporte de pasajeros y carga, en misiones regulares o de salvamente y ayuda a la población en casos de desastre.
La Compañía Mexicana de Aviación, pionera de la aviación mundial, hoy desaparecida, fue la primera aerolínea nacional en incorporar el modelo, Aeronaves de México, Líneas Aérea Mexicanas, Aerovías Reforma, Transportes Aéreos Mexicanos y otras lo adoptaron desde los años cuarenta y todavía, en el año 2000 uno de estos venerables aviones servía a la Fuerza Aérea Mexicana, encuadrado ni más ni menos que con los transportes presidenciales.
Considerado piezas clave para victoria de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial, el C-47 demostró su robustez y capacidades, levantándose victorioso durante ese periodo y continuar al servicio de la aviación en tiempos de Paz. Económico y práctico de operar, fue incorporado por empresas grandes y pequeñas, gobiernos, fuerzas armadas y particulares que lo usaron como transporte personal. Empleado para lanzar paracaidistas, fumigar, transportar carga a remotas y mal acondicionadas pistas, el DC-3 ha sido tan versátil que muchos de ellos hoy en día han recibido nueva vida al sustituirse sus motores a pistón por modernos turbo-eje que le dan más años de operatividad con una cabina re-diseñada empleando aviónica y equipos de punta. La Policía Nacional de Colombia, la Fuerza Aérea Guatemalteca y la de El Salvador son los mejores ejemplos latinoamericanos del uso de este transformado y eficiente modelo, conocido como Basler BT-67.
Sin duda la historia continuará y corresponde a los guardianes de la historia velar por el brillante pasado de nuestra aviación, como lo es el Douglas DC-3, que una tarde de diciembre se elevó sin hacer tanto ruido, sencillo y dócil para conquistar el cielo, transformando la aviación mundial para beneficio de la humanidad.

Nota: Actualmente la SMEAL trabaja en el rescate y conservación de uno de estos modelos, lo que en un breve espacio daremos a conocer con mayor detalle.