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La defensa del tren presidencial de Carranza por los pilotos de la Escuela Militar de Aviación 1

Hechos heroicos en la Aviación mexicana 1
Autor: Oscar Fernando Ramírez Alvarado


CENTENARIO DE LA FUERZA AÉREA MEXICANA.

La defensa del tren presidencial de Carranza por los pilotos de la Escuela Militar de Aviación 1

Hechos heroicos en la aviación Mexicana 1

 Por: Oscar Fernando Ramírez Alvarado

Presidente SMEAL

 Estamos presentando una serie de artículos en donde las acciones del personal de aviación durante las luchas intestinas que siguieron a la Revolución Mexicana, marcaron un hito en nuestra historia. Cuando es indicado, se han mantenido los textos de la primera publicación para tratar de mantener íntegra la esencia histórica: Este primer artículo a partir de la mitad se refiere a un suicidio, que está muy lejos de ser heroico, sin embargo las circunstancias que obligaron tal decisión son muy  relevantes y se incluye para darle continuidad y sentido a los otros.

 Las elecciones presidenciales de 1920 se acercaban mientras que el gobierno de Venustiano Carranza se había visto enfrentado a levantamientos, boicots, huelgas y la fuerte oposición de un grupo de generales que esperaban con ansia el poder. La clase política gozaba de privilegios que le permitían robar descaradamente y rápidamente se acuñó el término “carrancear” para tan deleznable acto.

 Carranza estaba convencido que uno de los más grandes males de México era el militarismo, la mayoría de presidentes y gobernadores habían sido militares y tenía la firme convicción de que eso tenía que acabar, por lo que designa como candidato civil al embajador en Washington, Ignacio Bonillas. Tremendo error, pues subestimando el poder político y militar de su antiguo aliado Álvaro Obregón, que era el caudillo indiscutido por sus sonados éxitos en batalla y vencedor de Francisco Villa; éste junto con el grupo sonorense que lo habían seguido desde el levantamiento contra Victoriano Huerta, no pensaba perder la oportunidad y declaró su candidatura a la presidencia, el general Pablo González hizo lo mismo desafiando el poder que Carranza pensaba aún tener. El rompimiento y la guerra estaban declarados.

 Adolfo de la Huerta que era gobernador de Sonora, desconoce al presidente Carranza el 10 de abril de 1920 y nombra a Plutarco Elías Calles como jefe de la División del Cuerpo del Noroeste. Los gobiernos de Zacatecas, Michoacán y Tabasco hacen lo mismo, Carranza decreta la desaparición de poderes en Sonora, mientras que se levantan en armas algunos grupos obregonistas en Sinaloa y la Huasteca.

 El 23 de abril se proclama el Plan de Agua Prieta, firmado por Adolfo de la Huerta y Plutarco Elías Calles; en este se desconocía a Carranza como presidente de la República así como el desconocimiento de otros gobernadores. Una parte importante del ejército se adhiere a la revuelta y buena parte de la sociedad hace lo mismo, Carranza se estaba quedando solo.

Las tropas leales a Plutarco Elías Calles, Álvaro Obregón, Pablo González y Adolfo de la Huerta se dirigen a la capital que tomarían en cuestión de días. (5)

 

Carranza toma una decisión, trasladará el gobierno a Veracruz, donde cree encontrar apoyo pues el gobernador era Cándido Aguilar, su yerno; Para ello ordena que se alisten 60 trenes en los cuales viajarían los empleados de su gobierno con sus familias, los archivos de gobierno y el oro de la nación.  Claramente afirmó: “No estoy dispuesto a huir como Porfirio Díaz, ni a ser sometido como Francisco I. Madero. Volveré a la ciudad de México victorioso o muerto”.

 El 6 de mayo de 1920 se llevan a cabo los preparativos finales, en la noche salen los primeros trenes de la Estación Colonia, los andenes estaban llenos de personas que con desesperación querían abandonar la Ciudad de México, solo se permitía abordar los trenes a los empleados de gobierno o militares leales a Carranza, familias enteras con niños y mujeres. Cuando llegó Carranza saludó y supervisó las operaciones, abordó el tren presidencial y en la madrugada del 7 de mayo salen los últimos trenes, mientras que las avanzadas de las tropas leales a Obregón entran a la Ciudad de México.

 Desde el primer día los trenes sufrieron constantes ataques con caballería, con ametralladoras y hasta con cañones  que causaron docenas de muertos, mucha gente se quemó viva en los vagones.

 El suicidio del Capitán Carranza. (1)

Por: El mecánico Medardo Córdova. (2)

 Parece que el olvido trata de ocultar en su alforja el recuerdo de este bravo. Él, como los otros aguiluchos fue incubado en Balbuena y por su aspecto arrogante y varonil fue apodado por sus compañeros de alas "Petronio" y la verdad era que el Petronio de "Quo Vadis" era ni más ni menos que éste. Transcurrían los primeros días de mayo de 1920, sobre este desventurado México en un mar de sediciones, deslealtades y traiciones.

El Farman manejado por el "Indio" dejaba caer bombas sobre los campos rebeldes de Morelos, otros aviones menos potentes iniciaban exploraciones por los caminos de Pachuca y Puebla.

El día 5 en la Orden Extraordinaria se daba a conocer al nuevo Jefe del Cuerpo de Aviadores: Capitán 1° Piloto Aviador Felipe S. Carranza.

Ese día por la mañana se verificaban vuelos de bombardeo en la región de Yautepec y Tres Marías.

El Piloto en Jefe, ordenó al Piloto Samuel C. Rojas hacer un vuelo de inspección a lo largo de la vía del Ferrocarril Mexicano.

Este con su habitual serenidad abordó el biplano Serie  A. 39 equipado con motor Aztatl, del que tan justo recuerdo hace el General Urquizo en su artículo del XIX Aniversario de la Aviación Mexicana, creación del Coronel Alberto Salinas y orgullo de construcción de la Aviación Nacional. Fijando un poco la atención, la evolución operada en este tipo de motores radiales de enfriamiento de aire, por la técnica aplicada a ellos y los materiales de alta calidad empleados en su construcción vemos que han dado al mundo los grandes récords de duración, de altura y de distancia; el motor de esté diseño fue adoptado por el Coronel Salinas para iniciar su fabricación con materiales genuinamente mexicanos, correspondiendo su rendimiento con el más halagador de los éxitos, siendo bautizado con el bello nombre Azteca de Aztatl, que significa Garza Blanca, es de sentirse que no se continuara mejorando su construcción.

El Piloto Rojas regresó con las alas perforadas y un impacto adelante de su asiento.

 

 

La sedición también había arrastrado su hidra venenosa dentro del cuerpo de pilotos y mecánicos. La fatiga de tres días de constante atención para los aviones por momentos me rendía, casi me agotaba; en varias ocasiones sorprendí botes con agua entre los botes de nafta, la razón que se me daba: que era para los radiadores.

La actividad continuaba con ardor febril, al oscurecer recibí la orden del Capitán: "El Farman y los Hispanos listos! Mucho ojo ¡Mañana partimos!"

Al oscurecer: formó a los pilotos, las palabras que les dirigió no las oí bien por la atención del trabajo y lo retirado que me hallaba pero pude escuchar un grito estentóreo y uniforme de todos ellos que decían:

 "¡Viva nuestro Presidente Carranza!" "¡Viva el Coronel Salinas!" "¡Viva la Aviación!" y rompieron filas formando grupos que se perdieron en el campo camino de la ciudad.

 

En la noche cuando la majestad de las sombras hubo invadido los espacios, caminábamos el Capitán y yo estacionándonos frente a los aviones que nos habían de conducir.

"No quisiera amanecer mañana", me dijo el Capitán.

"Mi coronel ha alimentado a puras víboras", "Yo no quisiera ver a estos traidores" "este lugar no debería mancharse con la traición". "Ahora que mi Coronel me ha confiado la Aviación, no le quiero resultar con un fracaso, pero por mi honor que yo no veré a estos... que le arrojan lodo".

En el peso de la noche sonó el teléfono, era el Coronel que le hablaba al Capitán Carranza transmitiéndole sus últimas disposiciones; sólo oí que contestaba:

"Estoy listo mi Coronel ... No tenga usted cuidado... sus órdenes serán obedecidas".

Después continuó el Capitán:

"Lo que va a suceder mañana es horrible, pocos, muy pocos, pasarán lista de presentes", "yo no seré testigo de tanta infamia", "antes me levantaré la tapa de los sesos para reunirme con la pálida".

"Duerma un poco —me dijo— está usted cansado yo velaré los aviones".

 

Muy de madrugada comencé a sacar los aviones de sus hangares, primero el gigantesco Farman, situado a cada lado de éste, un Hispano. Hermosa vista ofrecían trabajando sus motores a baja velocidad.

Cuando el sol aparecía en el horizonte llegaban los pilotos a ocupar sus puestos en los aviones.

El Capitán Carranza erguido en la cabina del Farman dio la orden de partida, para el primer Hispano. Este describió un largo semicírculo tomando el rumbo del camino de Puebla.

De pronto, un silbato de máquina nos hizo voltear pudiendo ver un largo convoy coronado de gente rebelde y que lentamente se paraba.

"Ya están allí —gritó el Capitán— ¡vámonos!"

El "Indio" hizo rugir sus motores y el Farman se deslizó en el aire describiendo una herradura, tornando la dirección de Texcoco.

Quedábamos el piloto Rojas y yo; éste tan sereno como siempre observaba los movimientos de la gente y cuando ésta se empezaba a bajar de los carros aceleró el Motor y nos remontamos a la altura. (3)

Ya en Apizaco las noticias eran desconsoladoras. El tren del Presidente llegaría en la tarde, los trenes de abastecimiento por lo consiguiente.

Ninguno de los dos aviones anteriores llegaron al punto de reunión.

Hacia la noche un grito de alegría: ¡Ya llegó Santana!, pero en qué forma, había llegado sangrante y extenuado de fatiga.

¿Qué pasó "Indio"? inquirimos.

"Un motor me falló, tenía agua y tuve que aterrizar forzado, el capitán Carranza se lastimó una pierna y le fue imposible andar, nomás me dijo: "Vete "Indito" cumple con tu deber, vete con el Presidente, a mi Coronel le informas de lo que pasó".

 

 La austera figura del señor Presidente Carranza se destacaba de entre los caballerosos y valientes Generales Murguía, Urquizo, M. González, Barragán y otros muchos jefes que lo acompañaban a la línea de fuego.

Muchos días de angustia, después el desastre de Algibes (4), el licenciamiento en Patla, donde el señor Presidente despidió a los gallardos alumnos del Colegio Militar, acompañé a este cuerpo hasta México.

Qué terribles noticias me sorprendieron al llegar, el señor Presidente había sido asesinado, el Coronel Salinas al partir el convoy había sido atacado cayendo herido.

El primer Hispano se había pasado al enemigo.

Muchos habían sido ascendidos en el nuevo estado de cosas como premio a su traición.

Santarini había sido desplazado por uno de ellos.

El Capitán Carranza se había suicidado. Un testigo me refirió lo que sigue: "Cuando el Farman capoteó, el Capitán por su pie lastimado no lo pudo abandonar, entonces un grupo de gente armada al mando de un mayor se acercó intimándole rendición:

"Es usted mi prisionero, mi Capitán", le dijo.

"Muy bien mi mayor ya que no he podido cumplir con mi deber, aquí está mi pistola, máteme".

"No, mi Capitán, consérvela".

Y ordenó a sus hombres que improvisaran con ramas unas angarillas para trasladarlo al poblado cercano y proporcionarle curación.

En la estancia que le servía de prisión y al recibir las últimas noticias de lo que ocurría en la Aviación, escribió unas cuantas letras dirigidas a su madre, regaló algunas prendas y monedas a sus guardianes y se encerró, momentos después se escuchaba una detonación.

Entraron los soldados y contemplaron el tremendo cuadro:

El Capitán con la "parabellum" aún humeante en la diestra se había levantado la tapa de los sesos.

 

  1. 1. Texto publicado en la revista militar EL LEGIONARIO número 18, Volumen 11. México, D. F. agosto de 1952.

Felipe Salinas Carranza era sobrino de Venustiano Carranza y prestó sus servicios en el Ejército constitucionalista donde alcanzó el grado de Capitán 2°, en enero de 1916 ingresa como uno de los primeros “Aspirantes a alumnos de la Escuela Nacional de Aviación”.

 

  1. 2. Medardo Córdova ingresó a la aviación en 1914, y prestó sus servicios en la Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista, posteriormente a fines de 1915 es aceptado como “Aspirante a alumno de la Escuela Nacional de Aviación”.

 

  1. 3. Alberto Salinas, jefe de la aviación, había ordenado que una cantidad de material aéreo y aviones fuera trasladado por tren junto al convoy que huía, mientras que estos tres aviones, un bombardero bimotor Farman F-50 y dos biplanos Serie A con motores Hispano Suiza se fueran volando y debían alcanzar al tren presidencial en Apizaco. El Farman era volado por Carlos Santana, mientras que Felipe Carranza iba de observador, al parecer iban otros tripulantes.

 

  1. 4. San Francisco Aljibes es una pequeña localidad y estación de ferrocarril en el Estado de Puebla y fue uno de los puntos neurálgicos en el desarrollo de la huída de Carranza y su gobierno; en la noche del 13 de mayo de 1920 llegan los trenes de la vanguardia, sin embargo ya no podrían proseguir pues se les acabó el combustible y a partir de ahí la línea del ferrocarril había sido levantada por los sublevados; los ataques se recrudecieron y por tales motivos los Carrancista fueron derrotados; el día 14 se empezó a abandonar los trenes.
  1. 5.Adolfo de la Hurta fue presidente provisional del 1 de junio al 30 de noviembre de 1920. Pacificó el país dándole puestos de poder a los insurrectos, Calles a la Secretaría de Guerra y Marina, Antonio de la Mora secretario de Defensa, Salvador Alvarado a la Secretaría de Hacienda, Jacinto B. Treviño a la Secretaría de Industria, Comercio y trabajo, Pascual Ortiz rubio a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. Mientras que a los adeptos a Carranza como Pablo González, Cándido Aguilar y Manuel M. Diéguez fueron relevados de sus mandos y exiliados. Al Ejército Zapatista se le incorporó al ejército federal como División del Sur y a los villista se les ofreció tierras a los soldados veteranos.
  2. En las elecciones presidenciales sale victorioso Álvaro Obregón y De la Huerta pasa a ser Secretario de Hacienda, en 1923 Obregón firma los tratados de Bucareli  y De la Huerta que consideraba que atentaban contra la soberanía de México se lanza a una rebelión. Posteriormente y acorralado, se exilia.
  3. Álvaro Obregón se convierte en presidente de México el 1 de diciembre de 1920 al 30 de noviembre de 1924. Durante unos años se dedica a la vida privada mientras Calles se convierte en presidente, en 1928 lanza su reelección y gana otra vez, es asesinado el día 17 de julio de 1928.
  4. A Plutarco Elías Calles, le toca ser presidente de 1924 a 1928 y a Emilio Portes Gil en 1929.

http://es.wikipedia.org/wiki/Adolfo_de_la_Huerta

http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lvaro_Obreg%C3%B3n

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/calles.htm

 

Hechos heroicos en la aviación mexicana 2, en el siguiente link:

http://smeal.com.mx/articulos/articulo.php?id=18