Noticias

Centenario de la Fuerza Aérea Mexicana
Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos

CENTENARIO DE LA FUERZA AÉREA MEXICANA.

Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos.

SMEAL                               

 Antecedentes.

La aviación militar en México ya había dado sus primeros pasos desde que el gobierno del dictador Porfirio Díaz se había interesado en la aviación en 1911, enviando a tres militares a estudiar aerostación y elementos de aviación, capitán 2° de Ingenieros Federico Cervantes (que se graduaría en Alemania como piloto de globos dirigibles), Mayor Nicolás Martínez (que recibiría el certificado de aviador en Francia) y capitán Alducín (del que no se cuenta con más datos). Cuando Díaz  abandona el país durante la Revolución Mexicana y el poder pasa al primer presidente elegido democráticamente Francisco I Madero, igual este se convence de la utilidad de los aeroplanos y es así que su gobierno ordena la compra de varios de estos noveles aparatos que vieron por primera vez cielos mexicanos en Torreón, Coahuila en agosto de 1912, siendo estos un monoplanos Blériot XI y otro Blériot XI 2bis. También por instancias del entonces Gobernador de Coahuila Venustiano Carranza, son enviados a los USA cinco jóvenes a estudiar aviación; Alberto Salinas Carranza, Gustavo Salinas Camiña, Juan Pablo Aldasoro Suárez, Eduardo Aldasoro Suárez y Horacio Ruiz Gaviño.

Posteriormente al ser asesinado Madero el 22 de febrero de 1913, el golpista Victoriano Huerta también hace lo propio y se realiza un pedido de 20 aviones Blériot, enviando a estudiar a Francia a 30 cadetes de la Escuela Militar de Aspirantes; logrando graduarse 24 de ellos de pilotos aviadores. Los aviones no llegaron pues el gobierno gastó el dinero en otros asuntos de represión que más le interesaban. Sin embargo ante la premura de las operaciones militares que en su contra se estaban desarrollando, su gobierno expropió  en abril  varios aviones civiles y diverso material aéreo que estaban en los campos de Balbuena, un Blériot XI bis, un biplano Farman MF-7, un Deperdussin tipo militar biplaza; creando con ellos la Escuadrilla Aérea de la Milicia Auxiliar del Ejército incorporando a ella a varios de los pioneros, incluidos tres de los pilotos que había enviado el gobierno de Madero a estudiar en los USA.

Venustiano Carranza se levantó en armas contra el usurpador Huerta y logra derrotarlo quedando como  encargado del Poder Ejecutivo de la Nación. Entusiasmado por la aviación por sus sobrinos Alberto Salinas Carranza y Gustavo Salinas Camiña, apoya sus iniciativas y  las fuerzas que operaban bajo sus órdenes reciben el primer avión para su servicio en febrero de 1914, luego en el mes de mayo se recibirían otros dos monoplanos Moisant-Kantner (tipo Morane Saulnier), con los que se formó la Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista. Para ese año también se había recibido un avión Martin Pusher que operó en la División del Noroeste.

 

El gobierno de Venustiano Carranza se vio inmediatamente retado por sus detractores y debido a los combates, este trasladó la sede del poder al Puerto de Veracruz, ahí en el Edificio de Faros el 5 de febrero de 1915 Carranza crea por decreto el Arma de Aviación Militar como rama del Ejército Constitucionalista, un hecho bastante notable y valiente pues puso a la escuadrilla con sus tres aviones al mismo nivel que las otras ramas del ejército: Durante la presidencia de Manuel Ávila Camacho, a la aviación militar se le da el rango constitucional de FUERZA ARMADA quedando al mismo nivel que el Ejército y Armada de México y por lo tanto queda designada oficialmente FUERZA AÉREA MEXICANA  el 10 de febrero de 1944.

 

La noticia de la entrega del primer monoplano Moisant-Kantner al Ejército Constitucionalista se dio en los medios impresos de esta forma y posteriormente fue reproducido en Aeroplane Scrap Book:

Moisant entrega un monoplano a los rebeldes mexicanos.- Harold Kantner, el aviador de la Moisant que salió de Nueva York hace un mes para entregar un aeroplano explorador con motor de 80 caballos de fuerza al ejército del general Villa, regresó la semana pasada después de numerosas aventuras tanto en el aire como en tierra en territorio mexicano controlado por el ejército rebelde. Kantner declaró que había entregado el aeroplano, un monoplano Moisant hecho en la fábrica Moisant de Long Island, al ejército rebelde en buenas condiciones y que había volado en él varias veces para permitir que los oficiales del ejército mexicano vieran que todo trabajaba correctamente. Prometió grandes cosas para la máquina en las futuras operaciones de Villa. Cuando dejó Juárez hace una semana, dos jóvenes aviadores mexicanos que eran sobrinos del general Carranza estaban practicando el arte de lanzar bombas desde el aeroplano. Era su intención dijo, volar a Torreón  desde un terreno de prácticas secreto cerca de Chihuahua tan pronto como pudieran perfeccionar su técnica de lanzamiento de bombas y paquetes de dinamita de 40 libras contra las guarniciones federales.